Primero se rompen las baldosas. Esta tarea se puede relizar de dos maneras: con un martillo o con unas tenazas para dar formas más precisas.
Ponemos una capa de cemento sobre el objeto que vamos a decorar y lo vamos forrando con los trozos de baldosa.
Posteriormente el mosaico se recubre con una capa de relleno de juntas para tapar todas las grietas y darle un mejor acabado.
Después se retira el exceso de relleno con un trapo húmedo. Se pinta y decora según el diseño escogido.
Los productos de este taller son de estilo modernista, con colores vistosos que hacen atractiva y original cualquier pieza decorativa para el hogar (jaboneras para el baño, centros de mesa, macetas, porta-rollos de cocina, posa-vasos, etc)
